Javi Campo

CARTA AL ALCALDE DE MI PUEBLO

Estimado Sr. Alcalde: Durante unos cuantos años, bastantes, he tratado por todos los medios protocolarios y los que me dicta mi educación de llegar hasta Ud y poder compartir una pequeña charla. Sobre qué? Sobre dos cosas nimias, Cultura y Memoria. Dos palabras de mucho empaque pero que, rascando un poco en ellas, se han quedado mugrientas de tanto usarlas.

Soy muy consciente de que si no he conseguido llegar hasta Ud, en persona, mucho menos lo será este escrito, pero quizá el que lo lea le haga llegar una sinopsis, breve y concisa, sobre lo que le voy a exponer más adelante. Tengo un amigo que me asegura que suele escribirle a Ud y que afirma que en alguna ocasión le ha hecho hasta caso. Debo de creerle, por amigo y porque le considero incapaz de mentirme en esto.

Y voy al grano. Hace cuatro años presenté en sociedad un libro en el que relataba, de manera histórica pues no había en él nada de ficción, las vicisitudes de la ermita que hubo en el Puerto Viejo hasta mediados del siglo XIX y la lucha que mantuvieron los algorteños por conseguir levantar la que luego sería la Iglesia de San Nicolás de Bari, que, por cierto, cumplió hace poco sus 150 años y absolutamente nadie se acordó de ello a pesar de que ese edificio, con su plaza, ha sido el centro neurálgico de nuestro pueblo (Desmemoria). Durante la confección del mismo me dirigí, no quiero referirme a nadie en concreto, al área de Cultura del Ayuntamiento con la intención de ofrecerles mi idea y mi trabajo de manera totalmente desinteresada. Para ellos únicamente era una cuestión de dinero (estábamos en plena crisis) y a pesar de mi insistencia de que MI INTENCIÓN NO ERA ECONÓMICA, que corría yo mismo en “autoedición” con todos los gastos, el libro no fue de su consideración. Yo sólo pretendía el espaldarazo de mi Ayuntamiento. Eso sí, un mes después el Ayuntamiento contrataba a una Productora para hacer un documental sobre el Puerto Viejo, que contenía varios errores históricos de bulto, y que nadie ha visto (yo sí). Este libro se titulaba “La Ermita del Puerto Viejo.- San Nicolás de Bari de Algorta y su Órgano”. Tenía 200 páginas y era mi primera incursión en este mundo de las letras. (Cultura y Memoria)

Cuatro años más tarde y ahora, ya, con el apoyo de una Editorial de prestigio, he presentado otro libro. Tres años y medio de trabajo durante los cuales me he recorrido todos los archivos habidos y por haber, incluido el del Ayuntamiento, he leído multitud de libros históricos y he hablado largo y tendido con varias familias, para trazar lo más fielmente posible las líneas de una obra que la propia Editorial ha tachado de “monumental” y que así lo ratifican los lectores que han tenido la amabilidad de comprar el libro y leerlo. ¡Qué desfachatez la mía osar glosar las vidas de todas las personas que tienen una placa en las esquinas de este nuestro pueblo! Y es que los nombres de las calles no sólo sirven para orientarse. Era una manera de devolverle a este pueblo en el que llevo 40 años viviendo todo lo que él me ha dado. Lo que pretendía era poner “en la memoria colectiva” a todas las personas que de una u otra manera han confeccionado el devenir de este pueblo a lo largo de toda su historia. Y digo toda porque va desde sus orígenes “la Casa-Solar de los Jáuregi”, hasta los momentos más actuales. Resulta curioso pasear por las calles de Getxo, de un lado a otro con prisas, a la carrera, sin prestar atención a los nombres de las calles ni mucho menos a los motivos que originaron dicha deferencia, con la ignorancia propia de lo conocido: ¡como siempre han estado ahí esos nombres!, formando parte de nuestro inconsciente, casi no mostramos interés al quiénes eran, qué hicieron y cuál sería el motivo por el que el Consistorio aprobó su designación para una calle.

He hecho CUATRO presentaciones del libro, dos en Getxo, una en Bilbao y otra, animado por getxotarras en la diáspora madrileña, en la Euskal Etxea de Madrid. En ninguna de ellas ha habido algún representante del Ayuntamiento. Sólo ha merecido la atención de una Bibliotecaria Municipal que, muy amablemente, me consiguió un local en Las Arenas, que previamente se me había denegado.

Es muy probable que Ud ni siquiera haya oído de la existencia de este libro que, con 720 páginas, se titula “GETXO EN SUS CALLES.- Con nombre propio” o quizá sí y lo tenga en la cabecera de su cama. Mi pretensión no pasa porque el Consistorio me compre un montón de libros, ni siquiera que me rescaten de ese olvido (tan humillante), pero, al menos, lo podrían poner a disposición de los vecinos en las Bibliotecas del pueblo (en el momento actual hay dos que sí lo tienen y una que no), o en las distintas Instituciones Locales, por ejemplo, Bibliotecas de los Institutos, etc… ¡Si estaba dispuesto hasta a regalárselos (ahora ya no!).

Voy a ponerle varios ejemplos. Hay un vecino de un pueblo vizcaíno que ha escrito sobre lo acaecido en él durante la Guerra Civil, el Ayuntamiento le ha comprado 100 ejemplares. Otro Municipio vizcaíno a cuyo Alcalde le regalé el libro por amistad, me ha comprado 10 más y los ha repartido entre sus concejales como ejemplo de lo que le gustaría que se hiciese en el suyo. Y un pueblo de Navarra, ha repartido GRATUITAMENTE entre sus vecinos 600 ejemplares de la Historia del pueblo que ha escrito uno de ellos. Como le he dicho, yo no pretendo nada de esto. Pero sí que la Institución que Ud preside apoye y ponga en valor lo que es Cultura y lo que es Memoria, la verdadera, sin ciencia ficción, y sobre todo, la que permanece. Y a buen seguro que esta obra permanecerá como ha permanecido la del P. Zabala, por poner un ejemplo.

¿No le pica la curiosidad por saber qué pinta un General en una calle del Bº de Romo? ¿O porqué permanece en el callejero getxotarra un Falangista “de pro”? ¿O a dónde emigraron en el siglo XIX nuestros antepasados y porqué? ¿Sabía Ud que uno de ellos, algortarra, llegó a ser Alcalde de un floreciente pueblo cubano y que su hermano dejó un legado que todavía hoy permanece y que Ud, por Alcalde, es el Presidente de su Fundación? ¿Sabía que hubo un algorteño en la carabela que llevó a Cristóbal Colón a América? ¿Sabe Ud quién es el escritor que ha escrito y dicho las cosas más bellas sobre nuestro pueblo? ¿Sabe Ud que una de esas placas que debieran recordar a personas, está clavada en un eucaliptu y que en la actualidad se refiere a uno de los hijos de Alicia Koplowich?

Podría seguir con las preguntas pero sería preferible que se las hiciese Ud mismo y que encuentre las respuestas en este libro. La última pregunta que quizá se haga es ¿pero le conozco al autor? Claro que me conoce, e incluso me ha saludado en las ocasiones en que nos hemos cruzado. Por eso, me gustaría estrechar su mano y regalarle el libro, si me hace el honor de leerlo, aunque sea entre reunión y reunión.

Atte.                                                                          27/11/2017

 

P.E. Me consta que esta carta no llegó a su destino. Algún funcionario, celoso de su trabajo, le quiso ahorrar al alcalde su lectura. ¿Para qué? Transcurridos más de 4 años y con un nuevo Consistorio, me gustaría creer que las cosas han cambiado.

Javi

Javi

Sobre mí

«El que haya elegido Getxo para vivir, siempre tendrá la sensación de haber elegido bien».

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