Buscando el origen del castellano

Cualquier motivo o pretexto es bueno para salir de la rutina diaria. Viajar es el más deseado y codiciado. Ver nuevos lugares o volver a ver aquellos que ya viste hace muchos años y así poder valorar los cambios que, a buen seguro, se han producido con el paso del tiempo. En mi caso y en este caso, ha sido un concierto que el Coro y Orquesta de RTVE ha dado en el Convento de San Francisco de la localidad riojana de Santo Domingo de la Calzada. Ha sido una manera, relativamente cercana, de acudir a escuchar a ese magnífico coro y tener la oportunidad de saludar a algunos viejos amigos, componentes de dicha agrupación coral.
León XIV, Papa.

Cuando escribes algo y lo exhibes en público, no sabes quién te va a leer ni en dónde te van a leer. En mi caso, lo que escribo en esta web y que lo llamo «Mis cosas», lo expongo para que el que desee leerlo lo haga con la mayor facilidad posible y sin ningún ansia de notoriedad. Lo hago porque me gusta y porque es mi manera de rellenar el tiempo que me queda de vida. Como se dice ahora; «Así me siento realizado».
El Museo Cerralbo (Madrid)

Cuando eres un amante de la cultura, en general, y de las artes en particular, al visitar las ciudades de cualquier país, lo primero que buscas o preguntas es sobre los posibles Museos y Teatros que alberga. Investigas si en algún Teatro dan una obra interesante o hay un concierto con obras apasionantes. Y si el horario te cuadra, acudes a disfrutar del espectáculo. Si lo que realmente te mueve son los Museos, averiguas cuáles son todos y entre ellos, los más interesantes, dónde están situados y cómo se pueden visitar. Lo habitual es que, como es imposible ver todos porque carecemos del tiempo necesario, indaguemos cuáles son los más famosos o apreciados y nos dirijamos a ellos.
Sucedió hace 50 años

A lo largo de la vida vas conociendo personas que no dejan ninguna huella en tí, son fruto de la ocasión, y sin embargo a otras las recuerdas durante muchos años o toda tu vida. Lo mismo pasa con los sucesos. La vida da para muchos lances que preferirías olvidar y sin embargo quedan grabadas de manera indeleble y serán una constante en tu memoria aunque preferirías olvidarlas. Te marcan, y además, tienes propensión a no contárselo a nadie, te lo quedas para tí y te marcan el camino para tu comportamiento posterior.
La Casa de la Villa de Bilbao

En ocasiones, cuando el ajetreo diario nos permite un momento de relajación, de poder ir mirando y admirando lo que tenemos en derredor, nos preguntamos que, aunque hemos visto muchas veces la fachada de ese edificio, no hemos visto lo que contiene en su interior. Y nos gustaría verlo. Desentrañar cuestiones como ¿quién vive ahí? ¿qué profesión tiene? ¿de qué familia es? Y si el edificio es una institución pública, enseguida te crees en el derecho de conocer sus entrañas. Pero, en muchas ocasiones, por ignorancia, por dejadez o por desinterés, desconocemos lo que albergan esos edificios imponentes y no nos preguntamos qué habría que hacer para visitarlo y descubrir algunos de sus secretos.
Navegando por el Danubio azul.

Hoy es el cumpleaños de la mujer con la que llevo compartiendo mi vida desde hace 48 años. Cumple un año redondo pero no voy a decir la cifra porque todos sabemos lo sensibles que son las mujeres en este tema. Tengo que confesar que no soy una persona detallista. Lo mío no es hacer regalos, sobre todo porque para eso debería de gustarme visitar las tiendas para hallar un regalo que cumpla mis expectativas (y las de ella) y no estoy por esa labor. Huyo de las tiendas, incluso cuando tengo que comprar, por necesidad, alguna prenda para mí.
Residencia Municipal «Sagrado Corazón» de Getxo

Esta vida es imprevisible e impredecible. Por más que hagas análisis concienzudos o cábalas de lo que puede suceder en el futuro cercano o lejano, la vida, la propia y las circunstancias que la comparten, te llevan por otro lado sin que tu puedas hacer nada por corregir el rumbo y llevarla por el cauce que a tí te gustaría que fuesen.
En mis tiempos libres, y una vez jubilado tengo muchos, escribo. De todo lo que se me ocurre y he puesto en el mercado varios libros, todos ellos rondando la historia del pueblo en el que habito desde hace casi 50 años. Libros que tienen por misión la divulgación entre los habitantes de Getxo y a través de las biografías de sus gentes, la descripción de su surgimiento, su eclosión y en cómo y en lo que se ha convertido hoy en día. Tengo muy claro que no siendo un Pérez-Reverte ni una Toti Martínez de Lezea, mi ámbito es muy reducido y que mi forma, mis formas, de escribir o de trasladar aquello que quiero decir puede no llegar a todos los potenciales lectores. Bien es verdad que los que me han leído me trasladan que la lectura de mis libros es fácil y amena y esto es así porque huyo de la palabra grandilocuente, de la frase redonda, de la descripción panorámica, de la explicación interminable. Voy a lo sencillo, a lo que todo el mundo, sean universitarios o sólo tengan estudios de primaria, entienda de manera fácil. Mi misión es dar con la tecla para que un mayor número posible de vecinos tengan el interés de leer eso que escribo.
Un paseo «breve» por Granada

No es la primera vez que he estado en Granada. Hace unos quince años, estando mi hijo en la U.P.V., conseguimos una Beca Séneca para él. Entre las distintas opciones que se le ofrecieron, eligió Granada. No podía haber elegido mejor. Durante su estancia fuimos en una ocasión a visitarle y, por supuesto, nos dímos un tiempo para visitar la Granada Monumental. No vimos todo ni mucho menos pero, al menos, tuvimos la oportunidad de descubrir la grandiosidad de su historia que ha quedado reflejada en los monumentos de esa gran ciudad. Pero se nos quedó la impresión de que no habíamos descubierto todo lo que ofrece al visitante. De que nos quedábamos a medias, de que necesitábamos más tiempo para culminar nuestra admiración por esa ciudad en la que la cultura árabe tuvo su apogeo.
En defensa de los porteros

Ayer, Domingo, el Athletic jugó en Cornellá de Llobregat contra el C.D. Español. El partido terminó con el resultado de 1-1. El gol del Español se atribuye no al mérito de su jugador sino a un error de nuestro portero Unai Simón. Si leemos los diarios y los periódicos deportivos, los cronistas, como verdaderos papagallos, han repetido frases como: «El Correo» «El increible error de Simón que cuesta un gol», «Deia» «Error de bulto de Unai Simón. Un fallo impropio de su categoría», «AS» «Unai Simón y un error calamitoso difícil de entender», «Marca» «Un error en el control del portero Unai Simón…», «NAIZ», «Grosero error de Unai Simón», «ABC» «El inexplicable error de Unai Simón», «Superdeporte» «El error más inoportuno de Unai Simón», «La voz de Galicia» «Unai Simón «inseguro» de vida.
Han cerrado mi «cole».

Eran las 8:00 A.M. de cualquier día de la semana de lunes a sábado, de cualquier mes de septiembre a junio. Un niño de 4 años, acompañado de su hermano mayor de 6 años salían de su casa para dirigirse al Colegio que sus padres, por proximidad, habían elegido para ellos. Entre su domicilio de un barrio trabajador y el colegio no había más de 400 metros. La circulación era escasa, la ruta, muy variable, nos la conocíamos al dedillo. Por el camino se iban agregando a la comitiva unos cuantos niños más de la misma edad. No tardábamos mucho en hacer el recorrido. Quizá 10 minutos, aunque no nos apresurábamos en llegar, siempre salíamos con tiempo.